domingo, 29 de marzo de 2015

Una espuma derivada de los caparazones de los crustaceos podría evitar muertes por perdida de sangre.


Como todos sabemos gracias a las películas de acción, la mejor manera de combatir la perdida de sangre en una herida es presionar sobre ella, una maniobra que puede resultar contraproducente si la herida está cerca de órganos vitales, situación en la cual la presión puede provocar más mal que bien.

Según Srinivasa R. Raghavan de la Universidad de Maryland, los servicios de emergencia no tienen, en el momento actual, una manera efectiva de parar la hemorragia en esas heridas que no se pueden presionar, y que son causa de la mayoría de muertes por hemorragia.

En colaboración con Remedium Technologies, una empresa creada por uno de sus antiguos estudiantes, el profesor Raghavan ha desarrollado una espuma basada en chitosan, un biopolímero extraído de las cascaras de los crustáceos, que ha sido modificado con porciones hidrófobas, que proporcionarín a este material propiedades coagulantes.

Presentado en un aerosol, tras la aplicación el compuesto atrapa burbujas de gas propelente y se transforma en espuma, que se expande para cubrir la herida en su totalidad, y bloquea la perdida de sangre, lo que unido al efecto coagulante del chitosan puede reducir la perdida de sangre en un 90%, algo demostrado durante pruebas realizadas sobre hígados de cerdo.

Aunque este compuesto no cura las heridas, puede alargar la vida del paciente durante el tiempo necesario para llegar a un centro medico, donde podrán ser tratadas adecuadamente.

Fuente: Chemical & Engineering News via Slashdot