jueves, 5 de marzo de 2015

El cargador de baterías MyFC JAQ usa agua salada para recargar tu móvil o tablet

Hace unos meses, para hacer un regalo de navidad a mi hermana, adquirí en Lidl una batería externa o powerbank, un útil dispositivo que puede ser utilizado como batería de reserva para móviles, tablets, o cualquier otro dispositivo que se cargue mediante USB.

El funcionamiento del dispositivo es sencillo, con una batería interna que se carga mediante un cargador USB estándar, y que luego transmite la energía almacenada hacia el dispositivo mediante un cable USB, incrementando la autonomía del mismo, evitando que la batería interna nos deje tirados en el momento más inoportuno.

El principal problema de estos dispositivos es, en mi opinión, que para que funcionen hay que cargarlos previamente (un proceso que requiere varias horas de conexión a un cargador), lo que unido al estado de despiste continuo de algunos (entre los que me incluyo), motiva que, cuando te hace falta, descubres que el aparato esta descargado.

Pensando, quizás, en esta problemática, la empresa sueca MyFC ha diseñado JAQ, un llamativo accesorio que, mediante baterías intercambiables del tamaño de una tarjeta de crédito (un solo uso), nos permite cargar nuestro dispositivo sin necesidad de haber carga previa.

Rellenas de agua y sal, estas "tarjetas" funcionan de manera parecida a la batería de un coche, en la que dos polos de distintos metales (ánodo y cátodo) intercambian electrones a través de un liquido conductor, produciendo la deseada corriente eléctrica.

Estas "pilas" cuentan con una capacidad de 2400 mAh (superior a la de la mayoría de los móviles actuales), siendo suficiente con encajarlas en el cargador para poder empezar a cargar nuestro dispositivo, aunque no debemos esperar mucho tiempo antes de hacerlo pues, tras un par de horas, las baterías empezarán a degradarse, reduciéndose gradualmente la carga de las mismas (es decir, que hay que encajarlas cuando las vayamos a usar, y no antes).

La carga de los consumibles están garantizada por un año tras la compra, y su vida útil es cercana a los dos años, no siendo necesaria depositarla en un contenedor de pilas una vez descargada, pues no usa ácidos contaminantes.

Disponible en 3 colores (negro, purpura y blanco), el JAQ cuenta con un diseño funcional y elegante, que se complementa con los llamativos colores de las baterías.

Todavía tendremos que esperar unos meses antes de poder ver este dispositivo a la venta, con un precio de salida de 75$ para un pack que incluye el cargador JAQ, 5 baterías de repuesto, y un cable USB, que me parece algo caro si tenemos en cuenta que cada batería costará 1$ si la adquirimos por separado.

Fuente: Digital Trends