Procesador: Intel Core i7-4710HQ ( 2,5 Ghz / TDP: 47 W. / 6 Mb. Cache L3)
Chipset: Intel HM87
Memoria: 8 Gb. DDR3L a 1600 Mhz. (Ampliable a 32 Gb.)
Disco Duro: 256 Gb. SSD M.2
Sistema Operativo: No incluye
Red: Gigabit Ethernet, Wifi-N y Bluetooth.
Tarjeta Gráfica: nVidia Geforce GTX 970M (3 Gb. GDDR5).
Pantalla: 15,6" Full-HD (1920x1080) con tecnología LED.
Dimensiones: 385x271x25 mm.
Peso: 2,6 Kg.
Otros: 3 puertos USB 3.0, 1 puerto mixto eSata+USB 3.0, salida HDMI, 2 salidas miniDisplayPort,salida S/PDIF, lector de tarjetas SD/MMC, lector de huellas, altavoces Onkyo, teclado retroiluminado con bloque numérico separado, touchpad multi-táctil y webcam HD (2 Mpx.).
Más Información
- Página Oficial (Clevo)
- Página Oficial (Mountain)
- Review en Hardwareluxx (en inglés traducido del alemán)
- Review en Notebookcheck.net (en inglés)
Continuando con la serie de entradas sobre los barebones Clevo utilizados por Mountain en sus portátiles, he decidido dedicar una entrada al P651SE, base de uno de los modelos más interesantes de la gama de portátiles del ensamblador español, el Iridium 15".
Si solo miramos la configuración, pensaremos que, salvo por la presencia de una gráfica Geforce GTX 970M, el Iridium no es nada del otro jueves, algo que cambia cuando observamos sus posibilidades de ampliación, que son realmente impresionantes para un modelo de 15,6" tan delgado como este (25 mm.), contando con 4 zócalos DIMM que permiten ampliar la memoria hasta 32 Gb., 2 slots M.2 donde podremos colocar dos unidades SSD, y 2 zócalos SATA3 para colocar 2 unidades de almacenamiento adicionales.
Tanto la base, como la cubierta o el reposamuñecas cuentan con superficies de aluminio cepillado, mientras que el resto del área de trabajo presenta un sobrio acabado engomado, y el marco de la pantalla y una fina linea de la cubierta (que oculta las antenas wifi) son de plástico liso.
Pese a su reducido peso (2,6 Kg.) y grosor (25 mm.), se trata de un modelo bastante solido, siendo necesario aplicar una gran cantidad de fuerza para notar la más mínima flexión en el área de trabajo, mostrando la cubierta de la pantalla una mayor fragilidad, hundiéndose visiblemente al presionar con un poco de fuerza.
El único punto (ligeramente) negativo reside en unas bisagras que, aunque mantienen la pantalla en su lugar durante un uso normal del portátil, no pueden evitar cierta oscilación en entornos inestables como autobuses o trenes en movimiento.
Gracias a su microprocesador de cuádruple núcleo Intel Core i7-4710HQ a 2,5 Ghz., es posible utilizar este modelo para realizar todo tipo de tareas avanzadas (retoque fotográfico, edición de vídeo, diseño CAD, etc.) a los niveles más exigentes.
Este modelo es compatible con diversas tecnologías de Intel como las de virtualización VT-x y VT-d, las nuevas instrucciones AES-NI y AVX2, o una segunda versión de Turboboost que, mientras no se alcanza una determinada temperatura, le permite aumentar su velocidad hasta 3,5 Ghz. cuando solo uno de los núcleos se está usando (3,4 Ghz. cuando se están usando dos, y 3,3 Ghz. cuando todos los núcleos están en uso).
La versión base del Mountain Iridium 15 dispone de 8 Gb. de memoria DDR3L a 1600 Mhz. (doble canal), y una unidad SSD de 256 Gb. con interfaz M.2, mientras que la unidad óptica interna brilla por su ausencia.
Al no contar con tapa de mantenimiento, es necesario retirar la base para poder acceder a la mayoría de componentes, que incluyen dos zócalos SATA3, dos slots M.2,y dos de los cuatro zócalos de memoria (los otros dos van bajo el teclado).

Si deseamos ampliar el portátil a una mayor capacidad, los precios de personalización de Mountain son bastante razonables, cobrando poco más de 80 euros por ampliar a 16 Gb. (que es casi lo que cuesta un módulo de 8 Gb.) y 250 por ampliar a los 32 Gb. máximos.
Los zócalos M.2 del Clevo P651SE permiten el uso de unidades SSD de hasta 80 mm. de largo (tipo 2280), siendo posible también colocar unidades de longitud inferior (existen anclajes para unidades tipo 2260 y 2240).
Me ha llamado la atención que, en caso de querer colocar dos discos duros, estos irían apilados uno encima del otro, existiendo espacio para dos discos de 7 mm. de altura, o uno solo 9,5 mm.
Uno de los puntos fuertes de este modelo reside en su potente gráfica nVidia Geforce GTX 970M (3 Gb. GDDR5) que, con un rendimiento equivalente al de una Geforce GTX 880M de la generación anterior, permite una excelente experiencia de juego (detalles altos en resolución Full-HD) con prácticamente cualquier juego actual.
Mientras la versión base de este modelo cuenta con un panel LCD Full-HD (1920x1080) con retroiluminación LED y acabado mate, que ofrece un buen nivel de brillo, un alto nivel de contraste, y unos amplios ángulos de visión, es posible personalizarlo también con una pantalla con resolución WQHD+ (2880x1620) o, rizando el rizo, con un panel IPS con resolución QFHD (3840x2050), retroiluminación LED y acabado brillante, que ofrece excelentes valores de brillo y contraste, y unos ángulos de visión cercanos a 180 grados tanto horizontal como verticalmente.
Antes de adquirir una pantalla de tan alta resolución, debemos tener en cuenta que ni Windows 8 ni la mayoría de los programas actuales están pensados para trabajar en estas condiciones y, en algunos casos, no solo no solo no facilita el trabajo, sino que incluso lo dificulta, siendo difícil distinguir determinadas opciones en los menús o las barras de tareas.
Cuenta con unas muy buenas capacidades de conexión a redes, siendo compatible con Gigabit Ethernet, Wifi-N, Bluetooth en su versión 4.0, y probablemente también Intel Wireless Display (WiDi) soportada, en teoría, por su tarjeta de red inalámbrica Intel Wireless-N 7265.
Otras características incluyen 3 puertos USB 3.0, 1 puerto mixto eSata+USB 3.0, salida HDMI, 2 salidas miniDisplayPort, salida S/PDIF, lector de tarjetas SD/MMC, lector de huellas, altavoces Onkyo, teclado retroiluminado con bloque numérico separado, touchpad multi-táctil y webcam HD (2 Mpx.).
La disposición de los puertos me ha parecido bastante acertada en este modelo, contando con puertos USB tanto en la parte trasera como en los dos laterales, estando situados en la mitad posterior de los mismos, mientras que las 3 salidas de video están en el lateral izquierdo.

Retroiluminado en color blanco, el teclado "en isla" del P651SE proporciona una gran experiencia de escritura gracias al buen tamaño de sus teclas, el generoso espaciado entre las mismas, y el adecuado recorrido al pulsar, mientras que el touchpad, de gran tamaño y con dos botones físicos separados (entre los cuales se encuentra el lector de huellas dactilares), ofrece una respuesta correcta y compatibilidad con gestos multi-táctiles.
Según podemos leer en la reseña de Notebookcheck.net sobre el Clevo P651SE, ciertas zonas de la base pueden alcanzar temperaturas muy altas en condiciones de carga extrema, que pueden llegar a superar los 70 grados (una autentica barbaridad), si bien hay que tener en cuenta que la versión analizada en esta reseña montaba un Core i7-4870HQ, con una huella térmica mayor que la del Core i7-4710HQ equipada por el modelo Mountain, y que se trata de un escenario muy poco realista, en el que se ponen la CPU y a la GPU al 100% durante un largo periodo de tiempo, por lo que es de suponer que las temperaturas alcanzadas por la carcasa del Iridium durante un uso normal serán bastante inferiores.
Son destacables, en cualquier caso, las bajas temperaturas del reposamuñecas en cualquier situación (incluso bajo carga extrema), lo que nos permitirá una posición de trabajo cómoda en todo momento.
Su sistema de refrigeración, formado por tres ventiladores (uno para la CPU y dos para la gráfica), genera muy poco ruido durante un uso ligero, mientras que bajo carga se incrementa notablemente, pudiendo resultar molesto para personas sensibles al ruido (los he visto más ruidosos).
La adecuada calidad de sonido proporcionada por su sistema de altavoces Onkyo, que pese a no contar con subwoofer ofrece un adecuado nivel de graves, hace innecesario el uso de soluciones externas para disfrutar correctamente de contenido multimedia.
La autonomía de este modelo, se ve influenciada en gran medida por la pantalla seleccionada durante el proceso de personalización pues, aparte de tener un mayor consumo, las de mayor resolución requieren más trabajo de la gráfica, lo que se traduce en un mayor consumo energético.
De esta manera, la autonomía de 3 horas (escasas) de uso ligero que nos ofrecerá este modelo si montamos la pantalla Full-HD, se reducirá a menos de 2 y media en la versión equipada con el panel QFD.
Sin sistema operativo por defecto, Mountain nos ofrece la posibilidad de instalar diferentes versiones de Windows y Linux en su Iridium por un coste adicional.












































